Un paraíso por descubrir en Galicia

  • En la Sierra Do Courel se esconden parajes naturales que son un auténtico paraíso para los aficionados al senderismo que, paseando por ellos, llegarán a preguntarse si están ante un paisaje real o un cuadro de Monet


Galicia posee algunos de los rincones naturales más bellos de España, entre ellos, esta cordillera montañosa situada al suroeste de Lugo. Entre sus cumbres más altas, Formigueiros, Montouto y Pía Páxaro, se esconden parajes naturales que son un auténtico paraíso para los aficionados al senderismo que, paseando por ellos, llegarán a preguntarse si están ante un paisaje real o un cuadro de Monet. En ella también se encuentra la Devesa da Rogueira, una reserva botánica que es puro espectáculo. En medio de este paisaje encontramos, además, un sinfín de aldeas con tejados de pizarra que parecen salidas de un cuento. Mejor, imposible.

Si tuviéramos que elegir un solo lugar de Galicia, tendríamos que rendirnos antes de empezar a pensar porque es sencillamente imposible quedarse con uno solo de los rincones de esta tierra. Lo que sí está claro es que en los primeros puestos del ranking encontraríamos la sierra Do Courel, que se extiende entre Lugo y Ourense, en la zona que linda con León. Al norte, limita con Pedrafita del Cebreiro, por donde pasa el Camino de Santiago y donde empieza otra sierra de impresión, los Ancares.




Folgoso de Caurel es el centro neurálgico de esta sierra que, debido a su difícil acceso en el pasado, ha conseguido conservar una belleza natural única y una biodiversidad extraordinaria que desde hace años reclama convertirse en Parque Natural. Dicen los vecinos de la zona que todos los tipos de árboles que existen en Galicia están aquí, repartidos entre profundos valles y elevados picos de hasta 1.600 metros de altura. Entre ellos campan a sus sanchas especies tan valiosas como el lobo, el gato montés, el corzo e incluso el oso pardo. En total, en la zona se han contabilizado más de un centenar de especies de aves y 150 de vertebrados, por lo que se pueden ver sin mucha dificultad ejemplares como el búho real, la perdiz roja, el jabalí o la corneja.

Devesa de Rogueira

Dentro de la sierra encontramos esta joya biológica, situada en la vertiente norte del pico Formigueiros. La Devesa da Rogueira tiene unas 200 hectáreas escasas donde aglutina una altísima diversidad de especies botánicas, con más de un centenar catalogadas.



Recorriendo este bosque autóctono podremos ver castaños centenarios, extensos prados, ejemplares de arce, avellano, abedul, fresno, castaño, madroño y un innumerable etcétera, rodeado todo ello de arroyos y manantiales paradisíacos. Por si este paisaje fuera poco, la zona esconde dos aldeas rehabilitadas que nos enamorarán: Seceda y Visuña.

Pueblos como estos son precisamente uno de los grandes alicientes de la sierra Do Courel, también conocida como la sierra de las aldeas de pizarra. El paisaje de montaña aparece salpicado de pequeñas poblaciones simplemente encantadoras. Su simbiosis con el entorno, su modo de vida austero y sostenible las convierten en un paradigma de convivencia con la naturaleza. Casas de madera o piedra bajo tejados de pizarra, apiñadas en la montaña, frente a paisajes escandalosamente bellos. Optar por una de las propuestas de turismo rural de la zona, cada vez mejores y más diversas, es una apuesta segura para disfrutar de esta tierra. En Seara, una de las pequeñas aldeas que no podemos perdernos, encontramos incluso un refugio para montañeros federados.

¿Una curiosidad? En la sierra Do Courel se encontraron los restos humanos más antiguos de Galicia, cuya datación se ha situado entre 10.000 y 8.000 años de antigüedad.

Fuente: Guía Repsol